sábado, 29 de abril de 2017

Más vídeos del Día del Siglo XIX

Son los que me han enviado el alumno Borja, de 3º ESO "B" y Don Carlos. Gracias a los dos. En el de Borja, el primero de ellos, están los momentos de la entrada de todos los alumnos al salón de baile y las dos veces que bailaron el vals.














Más fotografías del Día del Siglo XIX

Don Carlos ha tenido la amabilidad de enviarme estas fotografías vuestras. Gracias.



































viernes, 28 de abril de 2017

Día del Siglo XIX 2017

                                           

Ayer en 4º ESO celebramos el Día del Siglo XIX, otro de los grandes acontecimientos del colegio y que forma parte del proyecto "Un viaje en el tiempo", organizado por el departamento de Lengua castellana y Literatura de Secundaria.

Cada curso nos dedicamos al estudio de la literatura de una época diferente, que los alumnos recrean a medida que avanzan por la etapa de Secundaria. Se diría que hacen un recorrido paralelo a la de Historia de la Literatura, pues en 1º y 2º ESO estudian la literatura medieval; en 3º, la literatura de los Siglos de Oro (también estudian más en profundizan en el análisis de la literatura de la Edad Media y la lectura de obras medievales); y en 4º ESO, se entregan al estudio y lectura de la literatura de los siglos XIX y XX.

El miércoles celebramos en 3º el día de los Siglos de Oro; el viernes fue el Día de la Edad Media para los de 1º y ayer... ayer era el Día del Siglo XIX, nuestro día. En el departamento de Lengua hacemos coincidir estas actividades con la Semana de Libro, que para nosotros, los de 4º, comenzó el viernes pasado con la entrega de poemas.

Objetivos que perseguimos con este proyecto son muchos: la pérdida del miedo escénico, la
superación de la vergüenza al hablar en público, la mejora en la expresión oral en general, el buen uso de la intensidad de la voz, la entonación y el ritmo, la mejora de la comunicación no verbal (postura, gestos, miradas, contacto visual, etc.), el repaso de los contenidos del curso, la valoración positiva de las manifestaciones artísticas, aumentar la cultura general, el conocimiento de la Historia, incluso la coordinación corporal, mostrar el talento artístico... En resumidas cuentas, queremos que los niños tengan una buena competencia verbal, sean cultos, aporten a la sociedad lo mejor de ellos mismos y estén bien formados para las ocasiones en que la vida requiere de esta preparación, que son muchas.

Para todo esto es necesario que el alumno participe de estas actividades. No ha de hacerlo perfectamente, pues están aprendiendo, pero sí al menos, ha de ser capaz de hablarles a los compañeros, bien sea mediante la recitación de un poema y mediante la intervención en una obra de teatro o en la exposición de su biografía.

A posteriori, hemos hablado del día de ayer en clase y hemos comentado lo bien que salió todo y lo estupendamente que lo pasamos. Los niños
encontraron la actividad entretenida y provechosa desde un punto de vista académico. Son conscientes de su trabajo bien hecho en la ejecución del vals y cada uno tiene sus preferencias en cuanto a las actuaciones. Me gusta que comenten qué aspectos les gustó más de cada una de ellas, pues siendo conscientes de los aciertos y errores de los demás y los propios, pueden mejorar ellos.

Por ejemplo, ha sido muy comentada la representación de "La casa de Bernarda Alba" que llevó a cabo el grupo de Bea, la cual fue,
según su hermana Marta, la Bernarda perfecta, puesto que, en palabras de mi alumna de Latín, "mi hermana está reventá de guasa". Cristina también nos impresionó con su actuación. Ambas son tan dulces en clase y cuando las ve una gastar ese genio, hasta nos emocionamos. El grupo de Ana tampoco lo hizo nada mal. Todas ellas se sabían los guiones perfectamente, y no era fácil, pues eran intervenciones muy largas. Las que hicieron el papel de Poncia también triunfaron, al igual que las hermanas y criadas. Enhorabuena. Creo que a don Federico García Lorca le habría encantado ver su obra representada por estas niñas.

Pablo Zarzuela estuvo genial cuando recitó un poema en que hablaba de su muerte. Hay quien me ha dicho que casi le hace llorar. Siguió mis instrucciones al dedillo en cuanto al ritmo, la entonación, la intensidad de la voz, los gestos...Fue muy expresivo y lo cierto es que consiguió emocionarnos al tratar de esta forma tan seria un tema tan grave y tan asfixiante como es la muerte de uno. Jorge no le fue a la zaga en su recitación. Ambos estaban guapísimos además, con sus trajes decimonónicos.

Piedra y Manuel nos han demostrado que podrían dedicarse profesionalmente a esto. ¡Qué dúo!¡Cómo recitaron los dos poemas que aprendieron tan bien! Todo lo hacen perfectamente, pueden con cualquier asignatura, puede una confiar en ellos para todo. Da gusto darles clase.

Y, ¿qué decir de Don Juan y Don Luis y de su encuentro en una taberna con motivo de un reto que se cruzaron un año atrás? El diálogo en verso, ágil y con encabalgamientos efectistas, que realizaron Carlos y Antonio fue para quitarse el sombrero. Me encantó. Es una escena del Tenorio que me gusta mucho y disfruté escuchándolos porque estuvieron a la altura de la escena.

Otro don Juan que nos sedujo con su voz preciosa y su magnífica interpretación fue Víctor, que recitó de memoria la carta que don Juan escribió a Doña Inés para seducirla. ¡Y nos sedujo a todos! ¡Qué niño!

Y a Alberto no me acostumbro a verlo sin barba después de haberlo escuchado recitar un poema de Machado basado en la hora de su muerte. Estaba guapísimo y lo recitó fantásticamente. Y es que este niño, lo sabemos, tiene vena de actor.


Manuel eligió un poema con visos rurales, ¿por qué será? Lo hizo igual de bien que Roberto, el cual decidió recitar el mismo poema de Antonio Machado, autor cuya vida y obra hemos estudiado detalladamente en clase. Carlos no se quedó atrás al recitar un poema de Juan Ramón Jiménez sobre dos novios (¿estaría pensando en alguien?). Además, estaba guapísimo de soldado (se parece a mi otorrino).

Nuestra alemana Charlotte y la dulcísima Ana se atrevieron con unos poemitas de Bécquer que fueron muy aplaudidos. Sus compañeros reconocen el esfuerzo.


Ángela nos abrió su corazón para decirnos que aunque dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes ni los ríos, ella sabe que no es así y nos explicó por qué en preciosos versos de Rosalía de Castro. Por cierto, que después apareció vestida de monja, cuando ya el salón estaba despejado de alumnos, y por poco no me da un infarto cuando capté la imagen de reojo de una monja que avanzaba hacia mí desde la otra punta del salón de actos. Y es que era nada menos que Santa Ángela de la Cruz.

Me encantó el casticismo de José al recitar (fenomenalmente, por cierto) el poema de la saeta del sevillano Machado. Este niño es un ejemplo de torería y españolismo. ¡Cómo recitó!¡Qué voz más clara y qué bien lo hizo! Es un alumno estupendo.


En cuanto a la famosa escena de la rendición de doña Inés ante el atractivo de Don Juan...No puede haber en el mundo un don Juan más seductor (empató con Víctor y Carlos) ni una doña Inés más entregada a su papel (ni un cinturón más bonito). Disfrutamos de la escena de amor. ¿Quién no se ha enamorado alguna vez? Cualquiera puede ponerse en el papel de doña Inés, y más cuando Marta lo representó de esa forma tan sentida...No era para menos, pues tenía a Jorge delante (que, por cierto, me recordaba por su atuendo y sus trazas a mi bisabuelo).

Escuchamos a Álvaro A. recitar un poema de Rubén Darío, "Canción de otoño en primavera", que nos hizo pensar en lo rápido que pasa el tiempo y en que la juventud tiene su caducidad. Pedro G. se atrevió con Espronceda, nada más y nada menos que con "El estudiante de Salamanca", lo cual valoré mucho por la cantidad de versos que estudió y la dificultad de la obra. Y el otro Pedro nos recitó la rima de Bécquer de las golondrinas, todo un clásico que no podía faltar ese día.

El grupo que representó el final de la obra "Don Álvaro o la fuerza del sino" añadió una nota cómica a la tragedia romántica, pues Don Alfonso mató a su hermana Leonor con unos alicates (esto debe de ser lo que llaman "la muerte a pellizcos"). Por cierto, que no supimos si finalmente Don Álvaro era hermano de Leonor o era su amado. Pero ¡cómo baila Gustavo Adolfo Bécquer!

Tras el recreo, Marina, de 3º ESO, cantó una canción preciosa, acompañada al piano de Don Francisco. A los dos les agradezco el esfuerzo, que valoramos muchísimo. Que le pregunten a mi alumno Javier cuánto se agradeció la presencia de la diva Marina en nuestro Día del Siglo XIX. Espero que se preste a cantar para nosotros el año próximo.

Después de que termináramos con las actuaciones, propuse a los niños la siguiente actividad: cada
uno de nosotros encarnaba el papel de un personaje histórico. El  mío era Mª Angustias Aranda y Pemán, una de las benefactoras más importantes el colegio en el tiempo en que las religiosas fundaron, impulsadas por el padre Barrado (Álvaro A.), un colegio de la Compañía de María en Jerez en 1898. Mª Angustias finalmente se hizo monja de la Compañía de María, pero falleció al día siguiente. Traje mi retrato al mural,
al igual que otros alumnos, los cuales fueron invitados al vals como personas importantes del
panorama decimonónico, véase, por ejemplo, el empresario Rockefeller, el dueño de la casa, Diego de Ágreda y su mujer, Petra Pérez de Grandellana, el bodeguero Pedro Domecq Lembeye, José y Napoleón Bonaparte, María Walewska, "La esposa polaca de éste último, Eugenia de Montijo, escritores  españoles como Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán o Gustavo Adolfo Bécquer, o escritores extranjeros como Edgar Allan Poe,Washington Irving, o Dostoievski. Muchísimos
personajes del panorama español e internacional, mujeres y hombres que pertenecieron a nuestra Historia del siglo XIX y que ayer los niños hacían resucitar, pues en primera persona cada uno había de exponer su biografía al resto, en parejas o grupos de tres personas a lo sumo. Así, conversando, investigando, rellenaron las fichas que les di sobre el contexto sociocultural mediante el estudio de estas biografías y al final del día lo corregimos, resultando ganadora Piedra y en segundo lugar, Blanca. Dejo al final una lista de las identidades del siglo XIX que los niños recrearon.

Los disfraces eran perfectos. Parecía que salíamos de aquel siglo. Henry, espectacular con la chaqueta de su bisabuelo, de guardia montada de Canadá. Otros, con sus uniformes de la banda de música, parecían soldados de aquellos tiempos. Fermín Aranda estaba clavado, igual que Edgar Allan Poe y el resto de los niños. No voy a seguir mencionando a alumnos porque no quiero dejar a ninguno en el tintero. Igual me pasa con las niñas. Hasta los peinados eran de época. La estética ayudó mucho a hacernos el cuerpo para la actividad. Da pena ponerse la ropa del siglo XXI (el uniforme, en caso de los niños) después de llevar unas horas estas vestimentas tan elegantes.

En resumen, un día perfecto. Espero que los niños, como me han asegurado en clase, de verdad compartan mi sensación, pues es muy gratificante. Gracias a todos: niños, profesores que me cedieron sus clases y me acompañaron, padres que ayudaron a sus hijos con los disfraces, Don Francisco, Marina, Don Carlos M., las niñas de 3º que nos ayudaron a dejar el salón de actos listo para la celebración, al alumno Borja, algunas de cuyas fotografías publico aquí, y la señorita María José y sus niños, gracias a la cual tuvimos público que nos aplaudió, un público con gran capacidad crítica que disfrutó muchísimo cuando vio entrar a Don Fermín Aranda con su barba, médico jerezano nacido en el XIX y que parece que les hizo muchísima gracia a los pequeños. Por cierto, que la pareja de Fermín Aranda y la escritora Mary Wollstonecraft, madre de Mary Shelly, bailó de lujo.

Iré publicando más fotografías a medida que me las enviéis y pondré los enlaces en este artículo. Aquí van las que hizo Don Carlos Martínez y en este otro artículo, los vídeos de Borja y Don Carlos.








































































































































































































































Lista de las personas del siglo XIX invitados al vals. Los niños han aprendido muchos datos sobre ellos:


La escritora Emilia Pardo Bazán.
La científica Marie Curie.
El escritor norteamericano Edgar Allan Poe.
La botánica Anna Atkins.
La primera superiora del colegio Compañía de María, Mª Luisa López de Elizalde.
El promotor del proyecto ferroviario en Jerez, Juan Manuel Díez e Imbrechts.
El escritor León Tolstoi.
La escritora Mary Wollstonecraft.
El carlista radical Ramón Cabrera, a cuya madre había asesinado el ejército liberal.
La sufragista Susan B. Anthony.
El bodeguero Manuel María González.
El emperador de España José Bonaparte.
El escritor Mariano José de Larra.
El guerrillero Francisco Espoz y Mina.
La religiosa Santa Ángela de la Cruz.
El emperador Napoleón Bonaparte.
Bertha Benz, primera persona en conducir una automóvil una gran distancia.
El actor jerezano Antonio Vico y Pintos
La sufragista Edith New.
Don Ángel de Saavedra, Duque de Rivas, escritor de "Don Álvaro o la fuerza del sino"
La escritora Rosalía de Castro.
La escritora inglesa, Virginia Woolf, que acabó suicidándose, pero no el día del XIX. 
El general Rafael Riego, ajusticiado por su resistencia a la monarquía de Fernando VII.
El médioco jerezano Fermín Aranda.
La religiosa Mª Antonia de Jesús Tirado, que dio nombre a una calle de Jerez, su localidad.
La religiosa ”Sor Patrocinio”, que ejerció gran influencia en el matrimonio real de Isabel II y su primo Francisco de Asís.
El cura Merino, guerrillero que luchó contra los franceses durante la Guerra de la Independencia.
El escritor José de Espronceda.
El general carlista vasco Tomás Zumalacárregui.
Amadeo de Saboya, que reinó dos años en España.
Johanna Spiry, autora del relato "Heidi".
Padre Pascual Barrado, promotor de la fundación de nuestro colegio en Jerez.
Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III, icono de la moda europea del tiempo.
José Sanmartín, libertador de españoles de ultramar.
La granadina Mariana Pineda, que fue ejecutada por el cargo de haber bordado una bandera liberal durane el reinado del monarca absolutista Fernando VII.
Isabel  Amalia Eugenia, Sissi, esposa del emperador Francisco José I de Austria.
Washington Irving, escritor estadounidense y principal hispanista de aquella época.
Lorenza Cobián, amante de Pérez Galdós que se suicidó.
Bernardette de Soubirois, a quien se le presentó la Virgen en dieciocho ocasiones.
El arquitecto José Esteve y López, que inició el proyecto de la capilla del colegio.
El inspirador del marxismo, Karl Marx.
La última emperatriz de Rusia, Alexandra Romanova.
El inventor de la lámpara de filamento incandescente, Thomas Alva Edisson
El compositor y pianista polaco Chopin.
El empresario americano Rockefeller.
Su Majestad el rey Alfonso XII.
El general Espartero
La amante de Napoleón María Walewska, a quien se llamó "la esposa polaca".
María Cristina de Borbón Dos Sicilias, reina de España mientras su hija era menor de edad.
Petra Pérez de Grandallana, dueña de la casa que hoy es nuestro colegio.
EL político conservador Cánovas del Castillo, que fue asesinado por un anarquista en un balneario.
El pintor Don Francisco de Goya y Lucientes.
La reina Isabel II.
El escritor ruso Dostoievski, autor de la novela "Crimen y castigo".
El científico Charles Darwin.
El presidente de los EEUU Abraham Lincoln
El escritor Leopoldo Alas Clarín
El republicano jerezano que organizó el partido republicano en Jerez y su comarca, Ramón de Cala y Barea.
La matemática Ada Lovelace.
Diego de Ágreda, esposo de Petra Pérez de Grandellana, dueño de la casa que hoy es nuestro colegio (el que mandó construir el patio áraba y cuyo nombre figura esculpido en uno de los arcos).
 Simón Bolívar, el libertador de Venezuela, entre otros territorios sudamericanos.
Juan Martín Díaz, guerrillero que luchó contra los franceses, apodado "El empecinado".
El político liberal Sagasta.
El músico Strauss, compositor del vals que bailamos en el salón de actos, el Danubio Azul.
El francés que se estableció en España, Pedro Domecq, y se hizo bodeguero.
El ingeniero José Glez. Hontoria, familia de Julio Glez. Hontoria, alcalde de Jerez y que dio nombre al parque donde hoy se monta la feria del caballo.
Emily Brönte, la escritora inglesa autora de "Cumbres Borrascosas".
Jane Austen, la autora ingles de "Orgullo y prejuicio", entre otras obras ("Emma", "Sentid y sensibilidad", "Jane Eyre", etc.).
El escritor canario Benito Pérez Galdós.
El escritor postromántico Gustavo Adolfo Bécquer.
La sufragista Amelia Bloomer, cuyo apellido pasó a significar "bombacho" en inglés, porque usasba este tipo de pantalón.
Su majestad el rey Fernando VII.
El Duque de Wellington, que fue de gran ayuda para los españoles en la guerra contra Francia.
La escritora gallega Concepción Arenal.
La reportera Nelly Bly.
El escritor valenciano Vicente Blasco Ibáñez, del naturalismo literario.
La enfermera Florence Nightingale.
La política Clara Campoamor.
La actriz Rita Luna
La emperatriz Josefina Bonaparte.
La ciclista Annie Londonberry.

El componente de la Mano Negra Francisco Corbacho, ejecutado en Jerez.